Elena Torres fue obligada a casarse con Alberto Durán, un esposo que nunca vio. Seis años después descubre que el hombre del aeropuerto y su esposo son el mismo, y que Elías, el hijo que creía muerto, fue secuestrado por los Vargas. Alberto descubre que los hijos de Elena también son suyos y que solo ella calma a Elías. Una prueba de ADN revela la verdad y la conspiración de los Vargas. Tras su arresto, Alberto se arrodilla ante Elena y le pide matrimonio de verdad, reuniendo por fin a los seis como familia.